lunes, 10 de diciembre de 2007

Los muertos se levantan de sus tumbas


Las películas de zombies continuaron siendo de tipo “zombie haitiano” hasta la irrupción, en 1968, de “La noche de los muertos vivientes”, de Romero. Aunque con anterioridad ya había aparecido la idea de los muertos que se levantan de sus tumbas, por ejemplo de la mano de Ed Wood, esta película supone el punto de inflexión del “movimiento zombie”, que abandona el canon vudú para pasar a ser una auto-exhumada horda de muertos vivientes espontánea, carente ya de villanos maquiavélicos que la teledirijan. Esta reinvención del género siempre sitúa la acción en torno a un pequeño grupo de supervivientes que se defiende como puede del asedio de los muertos, aunque al final siempre el mayor enemigo es el propio ser humano, y los supervivientes suelen enzarzarse entre sí en luchas internas que suelen servir únicamente para aumentar el número de zombies. La causa que lleva a los muertos a levantarse de su sueño eterno suele ser bastante irrelevante.

Esta segunda etapa representa el cúlmen del zombie como muerto viviente, semidescompuesto, imbuido del hedor de la tumba. El género hace hincapié en la condición de los zombies como muertos de hecho y de derecho, cayendo y volviéndose a levantar, teniendo que ser drásticamente eliminados mediante formas altamente destructivas, como la trituración o la incineración. Debido en parte a la influencia de “La matanza de Texas” la estética feísta y de serie Z se adueña del género. Si tuviéramos que marcar la película con la que esta etapa culmina podríamos señalar Braindead (1991) de Peter Jackson, en la que los zombies, mezclando gore y comedia a partes iguales, se empeñan en no morir por muchas salvajadas que se les hagan, y son destrozados hasta la saciedad para ser eliminados. Esta película también tiene el mejor origen para explicar la procedencia de los zombies. Las ratas empezaron a violar monos, y de esta unión surge una nueve especie que desencadena la plaga de zombies, con el epicentro situado en la madre del protagonista ("tu madre se ha comido a mi perro").


Y no podemos dejar de señalar otro evento que contribuyó a elevar a los zombies a la categoría de icono pop. El videoclip de Michael Jackson, "Thriller", de 1982, dotó a nuestros queridos y pútridos amigos de un baile propio.

Esta tipología de zombie ha quedado perpetuada en el imaginario fantástico, y no es raro que que estos muertos vivientes protagonicen, o más bien antagonicen, aventuras en juegos de rol como "Cazador" o el legendario juego de mesa "HeroQuest". También son populares las hordas de zombies en wargames como Warhammer, que recogen todas las características del zombie (reflejados en su regla especial "descerebrados", por ejemplo). También es en esta época cuando echa raíces la iconografía heavy, encabezada por el zombie más famoso de la historia, Edward T. Hunter, más conocido como Eddie, buque insignia de los enormes Iron Maiden. Ni que decir que este es el tipo de zombie que a la mayoría de nosotros nos viene a la cabeza en cuanto oímos hablar de muertos vivientes.

1 comentario:

Xirgu dijo...

Hola!!
Encontre tu blog gracias a una foto q estaba buscando para un trabajo y me gusto muchísimo, sólo pretendía felicitarte:)
Ciao!!