martes, 27 de noviembre de 2007

La razón

Lo cierto es que la verdadera razón que me ha llevado a crear esto es el hecho de haber sido censurado, ¡sí, censurado! Estaba perdiendo el tiempo esta mañana poniendo comentarios insulsos en El País.com cuando he sufrido una indignante mutilación de mis derechos, al ir a opinar en un artículo sobre inversiones españolas en Venezuela...
Bueno, en realidad no he sufrido ninguna mutilación de derechos, porque aunque El País no puede publicar lo que le dé la gana (en teoría existe la figura de la calumnia, de la injuria, del libelo, de la difamación...), sí tiene el derecho a no-publicar lo que le dé la gana. El caso es que no me han publicado mis comentarios, cosa que en realidad ya sabía que iba a pasar, y que además me da bastante igual. Al fin y al cabo, nadie predica en contra de su modus vivendi, y menos en contra de su modus manducandi, así que ¡cómo iba a dejarme el moderador de El País publicar un post sobre la conexión Polanco-Cisneros vía Sogecable y el holding Valbavaria, y sus intereses y actuaciones durante la intentona golpista del 2002 en Venezuela!!
Pero bueno, que me voy mucho por las ramas y se me queda el plumero muy al aire. ¿Qué estaba contando? No sé, realmente no creo que estuviera contando nada... Bueno, pues eso, que aquí voy a poder resarcirme de mis heridas comunicativas, diciendo lo que quiera y buenamente pueda.

1 comentario:

Ignatius Reilly dijo...

¡Esos maAalditos charliess sieEempre jugahndo ssucio!

Bienvenido a la blogoesfera, donde cada comentario es anónimo y cualquier parecido con la realidad es un simple fuera de juego.

Ahora, por fin, ya somos todos.

¿Todos? ¿Quién dijo eso? Rambo, Rambo.